En las décadas del 60 y 70, vimos como dos movimientos musicales con tintes tradicionales fuertes, se apoderaron de los escenarios de la época: el Neo Folclor y la Nueva Canción Chilena , que junto a la fuertísima Nueva Ola, sonaban en las Radios y llenaban páginas de Revistas de espectáculos. Luego, a fines de los 70 y en la década de los 80, el Canto Nuevo resiste en un medio políticamente adverso a el, y que además fue su razón de existencia; dando alas y esperanzas por medio de la poesía y la música.
Durante los años 60 y 70 exceptuando a Pedro Yánez, Santos Rubio y Benedicto Piojo Salinas la Poesía Popular se mantuvo vigente gracias al Canto a Lo Divino, presente siempre en vigilias campesinas. Lo demás son algunas investigaciones que junto al tremendo trabajo de Violeta Parra, grabaron unos cuantos artistas e investigadores.
En los años 80, nuevamente los Poetas Populares salen al ruedo de los escenarios, pero como es una época de lucha se les vincula rápidamente a la oposición de esos días, debido a que por la improvisación del payador todos los temas que el público quería eran de compromiso, y el payador nuevamente cumple su histórico papel de ser la voz y cronista de su época. En este tiempo es cuando comienzan a aparecer más Poetas y Payadores, y este Movimiento Poético toma fuerza. Hay Encuentros Nacionales y las Peñas de la época que si eran Peñas tenían siempre presente la Poesía Popular en sus tablas. ¡Cuantas ollas comunes nos escucharon el verso!
Cuando a inicios de los 90 llega el arco iris este, eran muchos los payadores que estaban en el medio del Folclor. ¿Qué pasó entonces? He ahí el problema.
El Poeta Popular desde su aparición en el proceso histórico del hombre ha tenido la misión de Juglar, o sea ir cantando la historia de los pueblos y ha sido parte importante en la conservación oral del lenguaje y los cambios del hombre.
Hoy en día, dentro del mundo de los Poetas Populares encontramos a algunos que predican, otros que quieren reír, otros que imitan, y otros que son parte del proceso histórico. Hay algunos, claro, que hacen un poco de todo esto.
Cuando digo que algunos predican, no me refiero a los cantores a lo divino a quienes respeto mucho si no a los que se suben al escenario a decir: ¡Yo soy heredero de este arte ancestral, por lo tanto yo sé, yo tengo razón, ustedes no saben nada. Yo les voy a enseñar, porque gracias a mi la Poesía Popular se ha mantenido y yo, yo, yo, yo! Ellos al final aburren a muchos.
Hay otros que quieren reír, y no me refiero a que quieren ser payasos, si no a los que vemos en el escenario y se nota que lo están pasando bien, que quieren que el auditor se vuelva a su casa con una sonrisa, alegre y piense: ¡Me fui a entretener un rato con los Payadores Chilenos, para salirme un rato de mis deudas, de mis problemas y de todo lo que significa ser humano en el siglo XXI! ¡Gracias, gracias, gracias! A ellos la gente les recordará por mucho tiempo.
Digo también que algunos que son imitadores, y no nos mintamos, en este país el mundo del arte y a esto no escapa la Poesía Popular está lleno de vacas sagradas, y lo sagrado es siempre complicado. Es cosa de escuchar como hablan algunos colegas poetas a veces en el escenario no más para darnos cuenta que tienen ídolos muy encarnados y notorios.
Y cuando digo que hay algunos que son parte del proceso histórico, me refiero a los que son críticos de la actualidad en su verso. ¡Pero cuidado! Muchos hablan del sistema y bla, bla, bla; pero no entienden, ni demuestran en sus acciones cotidianas entender lo que es la diferencia social en que estamos insertos. Después de que termina la guerra, todos son héroes, y algunos ni siquiera supieron de la lucha. Y ya es tarde. Muy tarde.
Los Poetas Populares Chilenos, no nos hemos definido realmente, y eso ha generado y peor permitido una división tremenda entre nosotros.
Algunos viven de esto y eso les permite criticar a los que creen que se puede ser parte de la clase trabajadora y se creen dueños de una pelota que no existe, mas que como muletilla: CULTURA. Los otros, los que no se atreven a vivir de esto, disfrutan de la Cultura, porque les sirve para sobrellevar una supervivencia raquítica hoy en día, entonces lo pasan bien, y eso es mal visto al parecer.
Los medios de Comunicación no nos darán espacio, mientras no seamos un grupo que tiene un horizonte común, sin prejuicios, sin temores y sin una ambición individual tan exacerbada, que nos lleva a una envidia cotidiana histórica y parece perenne.
Alguien me preguntó que pretendía hoy con todo esto. No sé, parece que aún tengo esperanza en el ser humano, por ende en el poeta, porque claro, sería genial que fuésemos capaces de ser humanos primero, y después artistas.
Pelear contra las productoras que tienen tomados los medios de comunicación, involucra estar tan unidos y afianzados, que vieran que no nos pueden dividir ni quebrar. Que si dijéramos vamos ha hacer un paro nacional, de verdad pesara. Pero pesamos menos que un maní, por culpa de nuestras divisiones. A eso sumemos lo que cuesta en este país un libro o un disco.
Por eso no me extraña que en el mundo de la farándula se pelen, se muerdan y mueran por tener un espacio en la caja idiota, o en las radios de difusión nacional. Pero lo que me llama más la atención es ver como se creen el cuento ellos, y como se defienden entre ellos.
Si fuésemos a este medio, a profetizar o a criticar la sociedad no nos van a aceptar, y de payasos e imitadores ya está lleno.
Lo malo es que algunos que profetizan, solo imitan.
Los que imitan, imitan a los que ríen.
Los payasos se creen hablan del sistema.
Y los que hablan del sistema profetizan al pe'o.
En fin, creo que los medios de comunicación, no son el mundo al que pertenece la Poesía Popular, sí lo son los lugares donde el pueblo necesita de ellos.
Jorge Céspedes Romero
EL MANGUERA
Poeta Popular chileno
Puente Alto, 08 del 2006, a un año del César.
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